Guillaume Néry es un freediver o buceador a pulmón que se ha dejado llevar a gran velocidad por las corrientes submarinas del Atolón de Rangiroa, al norte de Tahití. A parte de la peligrosidad de esta aventura, las imágenes son bellísimas e inquietantes. El océano se transforma en una especie de cosmos oscuro y el submarinista en una especie de satélite que orbita en torno a un planeta desconocido: los fondos submarinos.
Julie Gautier es el autor de este impresionante cortometraje titulado «La gravedad del oceáno», que nos sumerge en el mundo de la ingravidez bajo el agua como en otros tantos de sus proyectos artísticos. Los puedes ver todos aquí: www.lesfilmsengloutis.com
Visto 240 veces